Solo Jesús puede sanarme

Por Selene Domínguez



Hace un tiempo escuche el testimonio de una mujer que decía que ella se sentía tan sucia e indigna delante de Dios, que en su cabeza no había forma de entender cómo Dios pudiera recibirla o limpiarla, ya que ella había cometido actos tan malvados. Había perdió familia, amigos, trabajo, ¿Cómo un Dios SANTO podría amarla y recibirla como hija?, ella tenía que hacer algo para poder ganar el perdón de Dios porque ella era muy sucia delante de Dios o eso creia.


Creo que muchas de nosotras luchamos también con esta idea, al ver la vida de otros quizá mas piadosa que la nuestra, puede pasar por nuestras mentes y calar en nuestros corazones, la idea de que nosotras no somos merecedoras de la gracia y solo podemos mirar a Jesús de lejos porque somos tan indignas y nuestro pecado es tan grande y pesado que Él no puede recibirnos. Podemos cargar con este pensamiento durante mucho tiempo hasta llegar a creer que la gracia de Dios solo se le atribuye a unos pocos.


En esta serie sobre los milagros y figura de Jesús, me gustaría recordarte una de las historias más hermosas de la Biblia, la de la mujer impura, indigna de poder estar cerca de cualquier persona, considerada sucia, debido a la condición medica con la que luchaba por 12 largos años.


La mujer del flujo de sangre

Como mujeres estamos acostumbradas a esperar el periodo menstrual por lo menos 1 vez al mes por una semana, y algunas sufrimos las complicaciones del dolor de cabeza, abdomen, sentir muchísimo calor, y estar cuidando de no manchar tu ropa etc. ¿puedes imaginar esto cada día de tu vida sin parar por 12 años?; esta mujer vivió con esta complicación en un tiempo y cultura difícil.


Cuando Moisés establece las leyes con las cuales debían regirse el pueblo de Israel habla sobre la ley de HIGIENE, entre ellas habla sobre la menstruación de la mujer, ella debía resguardarse durante su periodo menstrual y después purificarse para ser limpia.


¿Por qué la menstruacuón era vista como algo impuro?, en uno de los comentarios de la Biblia de estudio de la Reforma, menciona que en levíticos 15 habla de cualquier fluido sea masculino o femenino era impuro para presentar culto al Señor, ya que cualquier pérdida de un “fluido de vida” sugiere muerte y esto era incompatible con la presencia de Dios quien es vida perfecta.