top of page

Criando hijos en el camino de la gracia


Estaba recordando que, en mis tiempos de estudiante, solía ser bastante esforzada y aplicada en las tareas de la escuela. Podría decir que, hasta la preparatoria, para mí la escuela no era un problema. Sin embargo, al llegar a la Universidad las cosas se complicaron un poco y hubo frustración, desánimo y mucho cansancio, pero ahora, 10 años después, puedo ver el fruto de tantos años de esfuerzo.


Actualmente me encuentro cursando otra carrera, que inicié hace unos 8 años, que también necesita teoría y mucha práctica, y ¡vaya que hay días superpesados, días llenos de lágrimas, días llenos de alegría, otros con momentos que me llenan el corazón y otros en los que la angustia me sofoca! Pero tengo que reconocer que, en cada uno de esos días, la mano del Señor me ha sostenido. No hay nada que yo haya hecho por mis propias fuerzas sino más bien por la gracia sustentadora de mi Padre celestial. 


Esta nueva carrera se llama maternidad y he tenido que empaparme de mucha teoría, sumergiéndome en la Palabra de Dios, para conocer Su voluntad en este camino de la crianza piadosa. 


Maternidad cristiana 


Como mamá cristiana, he buscado algunos recursos que me pueden ayudar a ejercer mejor mi maternidad. Claro que no puedo dejar de lado la obra poderosa del Espíritu Santo en mi vida día a día, pero quiero compartir contigo lo que aprendí leyendo el libro «Criando hijos en el camino de la gracia», de Bob Kellemen.


Este libro te orienta a centrar tu crianza en el glorioso evangelio de la gracia de Dios basado en Efesios 6:4 porque, sobre todas las cosas, nuestros hijos necesitan que nosotros, como padres, estemos cautivados por Jesús. 


«Y ustedes, padres, no provoquen a ira a sus hijos, sino críenlos en la disciplina e instrucción del Señor» (Ef 6:4).


Así que aquí te dejaré cinco consejos que el autor mismo nos comparte:


  1. Padres dependientes de Dios; dedicación de los padres


Como padres necesitamos vivir en dependencia, llenos del Espíritu, buscando siempre ser dirigidos por Él. Este principio nos ayudará a que nuestros hijos sean atraídos a Cristo.


«La crianza de los hijos requiere un poder sobrenatural. Ese poder de la resurrección nos ayuda a reconocer a nuestro oponente y viene como resultado de ponernos nuestro equipo de entrenamiento paternal».


Este equipo de entrenamiento es la armadura de Cristo. «Por tanto, tomen toda la armadura de Dios, para que puedan resistir en el día malo, y habiéndolo hecho todo, estar firmes» (Ef 6:13).


El centrar nuestra crianza en el camino de la gracia, no hará de nuestra paternidad algo perfecto, sino que nos enseñará a depender del Señor y buscar la justicia y pureza de corazón.


  1. Sabiduría de los padres basada en la revelación; discernimiento de los padres


«El arte de la crianza enfocada en la gracia gira en torno a la interpretación del significado que hay detrás del comportamiento de nuestros hijos, basándonos en una amplia comprensión bíblica de cómo Dios hizo a nuestros hijos de manera formidable y maravillosa». 


Los padres necesitan usar la Palabra de Dios como un lente que les permita mirar a profundidad el corazón de sus hijos para poderlos entender. 


Quizás, durante algún tiempo has estado buscando alguna figura o ejemplo que te ayude a modelar la crianza, pero déjame recordarte que Dios es nuestro mejor modelo parental.   


  1. Aceptando y afirmando relaciones de gracia; devoción de los padres


«Como padres debemos aprender a salvar la brecha de comunicación que existe entre nosotros y nuestros hijos para que sepamos transmitir el amor pastoril que tenemos en nuestros corazones de una manera que toque los corazones de nuestros hijos». 


Aceptar a nuestros hijos no se trata de suponer que ellos son perfectos y mirar hacia otro lado cuando pecan, sino ver la realidad imperfecta de una vida con tendencia al pecado y aún así amarlos profundamente (Ro 5:8). 


Nuestro ejemplo es vital para afirmar sus vidas en el camino de la gracia. Cuando nos equivocamos, necesitamos admitir ante nuestros hijos nuestro error así como cuando hemos pecado y debemos buscar el perdón en lugar de ocultar nuestras imperfecciones. 


  1. Cuidando el corazón de nuestros hijos; disciplina de los padres


«Como padres somos embajadores del orden moral de Dios, enviados a enseñar con amor a los niños las consecuencias de la insensatez, al confrontar sus corazones con la ferviente esperanza de que reflejen cada vez más a Cristo».


Uno de los puntos más importantes en el trabajo de la crianza es cuidar el corazón de nuestros hijos. No podremos manejar su conducta, si no sabemos lo que hay en su corazón. 


Es por eso que debemos de tomar en cuenta algunas características de la disciplina. Ésta es: personal, propositiva, penosa y potencialmente productiva. La escritura nos recuerda que es necesario corregir a nuestros hijos desde la edad temprana (Pr 13:24). 


«Dios nos disciplina para que podamos participar de su santidad; y la santidad es, ante todo, un asunto del corazón».


  1. Equipando a nuestros hijos para la carrera de la vida; discipulado de los padres


En Efesios 6:4 podemos encontrar la instrucción de Pablo sobre la manera en la que debemos educar a nuestros hijos en la «amonestación del Señor». Es decir, entrenarlos para la vida y formarlos en la fe. 


Nuestro campo misionero es el hogar. Es allí donde sembraremos la semilla del Evangelio a la futura generación. En Deuteronomio 6 encontramos una serie de pautas que nos enseñarán cómo entrenar a nuestros hijos. 


«Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. Las enseñarás diligentemente a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.Las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos» (Dt 6:6-8).


Amada hermana, es mi oración que, como madres piadosas, busquemos la guía del Señor  en todo tiempo para criar a nuestros hijos como Dios quiere y que estos consejos nos ayuden a entender nuestro rol en la crianza, siendo intencionales y buscando cumplir el mandato que Dios nos ha dejado. 


No podemos demandar esta gran responsabilidad a otras personas o instituciones, somos nosotros quienes debemos marcar el camino para que nuestros hijos sigan nuestras pisadas. 


Si buscamos que ellos tengan vidas transformadas, necesitamos guiarlos por el camino de la gracia. 


El Señor te bendiga. 



¿Quieres tener un nuevo pasatiempo? Descarga gratis, imprime y colorea el documento, es gratis:


Diseño: Ambar Arias / IG: @ambarvaleaf

 
 
 

Comentarios


  • Facebook
  • White Instagram Icon
© 2024 Ella Florece Internacional
bottom of page