La Esperanza
Verdadera en la Soltería

Estuve soltera por 30 años. Esta es mi historia de cómo no solo sobreviví, sino que prosperé.

La mujer se para en un campo de margaritas con las manos en alto mientras es feliz.

Durante los primeros 30 años de mi vida estuve soltera. No tuve mi primer novio (que ahora es mi esposo) hasta que tenía casi 31 años. Aunque deseaba casarme, puedo recordar esos años y decir, que aprendí a estar satisfecha durante esa temporada. Aprendí cómo estar profundamente arraigada en Dios y encontrar todo lo que necesitaba en Él, por Su asombrosa gracia.


No digo que todo haya sido perfecto, tuve mis momentos de debilidad, en los que luché con la insatisfacción. No fue que de repente dejé de desear el matrimonio. La única razón por la que puedo decir que estaba satisfecha en esa temporada fue porque mi esperanza no estaba puesta en casarme algún día. Querer que algo suceda y luego desear que se dé lugar, no es esperanza.


...la esperanza es ver hacia adelante con una expectativa segura.

Se ha estado hablando sobre la esperanza en el blog este mes, y les recuerdo que la esperanza es «ver hacia adelante con una expectativa segura». No esperaba casarme, porque no tenía ninguna razón para esperar que Dios me diera ese regalo. Él no nos promete matrimonio, pero sí nos promete la vida eterna cuando creemos en Su Hijo (Juan 3:16). Las bendiciones eternas como el perdón de nuestros pecados, nuestra redención por Su sangre y ser santos sin mancha delante de Él debido a la obra de Su Hijo (Efesios 1: 3-10) son otras cosas que promete a Sus hijos. Y en lo que me ha prometido gracias a Cristo, puedo esperar con una expectativa segura.


Durante mis años de soltería, encontré satisfacción en Cristo porque sabía lo que tenía por delante. Sin importar cuál fuera mi estado civil aquí en la tierra, podía con gran confianza saber que algún día experimentaría el increíble privilegio de estar en la presencia de Dios en el cielo. Que tendría vida eterna con Él porque Él murió en la cruz por mí.


1 Pedro 1:3 dice que «nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos». Nuestra esperanza es viva porque descansa en Cristo quien conquistó la muerte. Y un día estaremos en Su presencia y ya no tendremos más dolor, pena o pruebas. Eso es algo en lo que tú y yo podemos confiar al 100%.


Dios que Él está usando la soltería para tu bien.

La soltería no es solo algo que soportar hasta que nos encontremos con Jesús cara a cara algún día. Porque pudiéramos decir fácilmente: «Bueno, está bien, mi esperanza está en Cristo, así que tengo una vida eterna en qué esperar. Así que supongo que aguantaré mi vida aquí en la tierra hasta que llegu