El carácter de mi Señor: un refugio seguro en medio de la tormenta

Por Mónica Carvajal





Querida hermana, el mundo en el que vivimos se encuentra en un momento lleno de tensiones y dolor. Prendemos la televisión o la radio, abrimos las cuentas de Twitter o Facebook y encontramos mensajes que hablan de la pandemia generada por el Covid 19, de crisis políticas en todo latinoamérica, de sociedad en conflicto, de relaciones rotas debido a diferencias de opinión, de enfermedades, de corrupción, y un sinfín de noticias que nos hacen creer que el mundo esta fuera de control y que se encuentra rumbo solo al dolor y la desesperación.


Quiero animarte, recordándote que, aunque la realidad puede parecer caótica, Dios está en control. El mundo no se ha escapado de Su soberanía, ni de Su poder. Él sigue gobernando y orquestando todos los acontecimientos del mundo y la historia humana para cumplir Su voluntad y ejecutar sus planes soberanos.


Hoy me gustaría animarte a conocer mejor el carácter de nuestro Dios creador y el sustentador del mundo en el que vivimos. Aquel que nos ama tanto, el que envió a Su Hijo unigénito, Jesucristo, a morir por nosotros en la cruz para pagar por el costo de nuestros pecados.


Mi intención es que puedas conocer los beneficios para tu alma de tener un conocimiento personal de Dios y de Su Palabra durante este tiempo, y a aplicar ese conocimiento a tu vida, para que puedas enfrentar el hoy y el mañana de mejor manera.


Hermana, necesitamos recordar que Dios está en control de todo. Que es soberano, amoroso, fiel, lleno de gracia y misericordia, que es un Dios justo y santo. Pero al mismo tiempo, necesitamos verlo como nuestro Padre perfecto que se preocupa por nosotros, como el ayudante de nuestro corazón en momentos de necesidad, como el padre de los huérfanos y el esposo de las viudas.


Conocer a Dios y saber lo que dice Su Palabra acerca de su carácter me ha ayudado a interpretar y ver con ojos puestos en lo eterno todo lo que acontece hoy. Por ejemplo, cuando me entero de personas que amo están enfermas o han perdido la batalla contra el Covid-19, aun pese al dolor, puedo descansar en la soberanía de mi Dios bueno y fiel. Si bien la preocupación, el miedo, el desánimo han llegado a mi corazón, he sido animada al recordar quien es Él, al pensar en su caracter y su cuidado hacia mí, su hija.


Mi querida, amiga, me encantaria abrir tu apetito por la teología, la ciencia de Dios.

Probablemente creas que la teología es algo que estudian los filósofos o personas muy serias. Puedes pensar que esto es solo para eruditos o pastores, pero quiero invitarte a descubrir que "Todos somos teólogos" como lo dice el doctor R.C. Sproul en el título de uno de sus libros. En su libro, él dice que "la ciencia de la teología es un intento de obtener un conocimiento coherente y consistente de Dios".


¿Por qué es esto importante durante este tiempo de crisis? Bueno, pues porque debemos asegurarnos de tener un conocimiento y una correcta comprensión acerca de Dios, que nos permita enfrentar los momentos de incertidumbre, de duda, de temor, de dolor que todas las noticias a nuestro alrededor están generando. El necesario conocimiento de Dios nos permite incluso enfrentarnos a la muerte, sin temores ni miedos, porque sabemos en dónde vamos a pasar la eternidad.


Así que quiero compartir contigo algunos de los versículos que me han animado a ver el carácter de Dios durante este tiempo y me han sostenido y apuntado en la dirección de la esperanza, de la certeza y de la seguridad, en momentos cuando mi mente y las noticias me llevaban hacia un abismo profundo en la dirección opuesta.


Hermana, acércate a tu Biblia, leela, solo ella te puede llevar a vivir a la luz de los propósitos de Dios, de Su Palabra y de la eternidad.


La Palabra de Dios es la fuente de la Verdad y en ella encontramos los atributos y el carácter de Dios. ¿Qué dice la Biblia que Dios es…?

  1. Amor: Su amor es perfecto, nunca se agota y nada nos puede separar de su amor. Juan 3:16, 1 Juan 4:16, Romanos 8:35, Gálatas 2:20

  2. Fiel: Podemos confiar en Dios, en la garantía de nuestra salvación, en la promesa de su presencia, de su amor, de su cuidado, de su ayuda. Él no nos va a fallar, su fidelidad es desde la eternidad y hasta la eternidad. 2 Timoteo 2:13, 1 Tesalonicenses 5:24, Hebreos 10:23

  3. Inmutable y eterno: Dios no cambia y ha existido desde la eternidad y hasta la eternidad. Él es el mismo ayer, hoy y siempre. Podemos confiar en que su amor, su perfección, su bondad, y su persona no cambia. Malaquías 3:6, Salmo 102:25-27

  4. Justo: Él no puede tener por inocente al culpable. En Cristo su justicia y su misericordia se revelan a la humanidad. Salmos 50:6, Isaías 30:18

  5. Misericordioso: A pesar de tener el poder para castigarnos por nuestros pecados, en Cristo, Él nos ha mostrado misericordia, es decir, no nos ha dado lo que merecemos, nos ha dado perdón y vida eterna. Salmo 33:5, Salmo 116:5

  6. Omnipotente: Dios tiene el poder para resucitar a los muertos, así como resucitó a Jesucristo. De la misma manera puede dar vida a todo aquel que está muerto en sus delitos y pecados. Él tiene el poder para salvarnos y perdonarnos. ¿Cómo no confiar en un Dios para el que todo es posible? Efesios 1:19-20, Mateo 19:26

  7. Omnisciente: Dios lo sabe todo, lo conoce todo. Él conoce dónde estamos, nuestra situación, la pandemia, nuestros miedos, nuestras necesidades, nuestros corazones, nuestras dudas, la medida de nuestra fe, y aun así nos ama. Salmo 139:4, Mateo 10:30, 1 Juan 3:20.

  8. Santo: Su santidad marca la diferencia entre nosotros y Él, sin embargo, Su anhelo es nuestra santidad. Isaías 57:15, 1 Pedro 1:16, Apocalipsis 15:4.


Así que, amada hermana, recuerda que Dios sostiene tu vida. Él está contigo durante este tiempo de aparente incertidumbre terrenal.


Si no has confiado en Jesús para tu salvación, te ruego, lee la Biblia y pídele a Dios con un corazón sincero que te salve. Aférrate a Jesus, el dice "… al que viene a Mí, de ningún modo lo echaré fuera. (Juan 6:37)”.


Oremos:

Padre, gracias porque podemos descansar en ti. Gracias porque tú eres bueno, fiel, misericordioso, justo, santo, un Dios de amor que nos ha dado la garantía de nuestra salvación en Cristo. Gracias porque pese a todo, podemos no tener miedo de lo que sucede a nuestro alrededor cuando estamos firmes en la roca de nuestra salvación y somos tuyas para siempre. Gracias por la preciosa sangre de tu Hijo, derramada para satisfacer tu justicia por nuestro pecado. Gracias por la fe que nos regalas para creer en ti y por tu Palabra que es verdad y nos ayuda a conocerte y a recordar de donde nos has rescatado.


Ayúdanos a recordar tu carácter y a descansar en ti. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.


Dios te bendiga.