¿Cuándo es apropiado ayunar?
- Adriana Islas
- hace 8 minutos
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Ésta es una pregunta que todo creyente necesita saber y tener muy clara, no solo cómo mero conocimiento sino porque lo cree y vive así, genuinamente.
Así que, profundicemos en cada necesidad a través de la Biblia. (Te será de mayor provecho leer todo el capítulo de cada cita y de ser posible el libro completo para poder tener una comprensión más correcta y clara).
«Cuando Dios quiere que lo hagamos», es decir que el Espíritu Santo nos guía, inquieta y muestra cuándo hacerlo, a través de las Escrituras.
Necesitamos entender que nosotras no vamos por la vida diciendo «quiero ayunar», sino que es inspiración de Dios. Es decir, que nuestro Señor pone la inquietud en el corazón, no es algo que proviene de nosotras. «Pero cuando Él, el Espíritu de verdad venga, los guiará a toda la verdad, porque no hablará por Su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saber lo que habrá de venir. Él me glorificará, porque tomará de lo Mío y se lo hará saber a ustedes» (Jn 16:13-14).
«Cuando anhelamos mayor comunión con Dios, cuando nuestra alma está sedienta», es decir, que anhelamos conocer y conectarnos más con Él.
«Oh Dios, Tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de Ti, mi carne te anhela Cual tierra seca y árida donde no hay agua» (Sal 63:1).
«¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra» (Sal 73:25).
«y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa el conocimiento, para que sean llenos hasta la medida de toda la plenitud de Dios» (Ef 3:19).
«Cuando necesitamos consejo, guía, revelación o confirmación de Dios en relación a alguna situación o petición».
«Todos los israelitas y todo el pueblo subieron y vinieron a Betel y lloraron; y permanecieron allí delante del Señor y ayunaron ese día hasta la noche. Y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz delante del Señor. Los israelitas consultaron al Señor, porque el arca del pacto de Dios estaba allí en aquellos días» (Jue 20:26-27).
«Mientras ministraban al Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo: “Aparten a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado”. Entonces, después de ayunar, orar y haber impuesto las manos sobre ellos, los enviaron» (Hch 13:2-3).
«Después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe, y diciendo: “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios”. Después que les designaron ancianos en cada iglesia, habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído» (Hch 14:21-23).
«Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces tuvo hambre» (Mt 4:1-2).
«Cuando nos encontramos en gran pesar y dolor por causa de nuestro pecado, o de alguien más, delante de Dios»
«“Aun ahora”, declara el Señor, “vuelvan a mí de todo corazón, con ayuno, llanto y lamento. Rasguen su corazón y no sus vestidos”. Vuelvan ahora al Señor su Dios,porque Él es compasivo y clemente, lento para la ira, abundante en misericordia,y se arrepiente de infligir el mal» (Jl 2: 12-13).
«Cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos, puso cilicio sobre sí y ayunó, se acostó con el cilicio y andaba abatido» (1 R 21:27).
«Esdras se levantó e hizo jurar a los principales sacerdotes, a los levitas y a todo Israel que harían conforme a esta propuesta; y ellos lo juraron. Después Esdras se levantó de delante de la casa de Dios y entró a la cámara de Johanán, hijo de Eliasib. Aunque entró allí, no comió pan ni bebió agua, porque hacía duelo a causa de la infidelidad de los desterrados» (Esdr 10:5-6).
«Cuando atravesamos circunstancias difíciles e imposibles, humanamente»
«Aconteció después de esto, que los moabitas, los amonitas, y con ellos algunos de los meunitas, vinieron a pelear contra Josafat. Entonces vinieron algunos y dieron aviso a Josafat: «Viene contra ti una gran multitud de más allá del mar, de Aram y ya están en Hazezon Tamar, es decir, En Gadi». Josafat tuvo miedo y se dispuso a buscar al Señor y proclamó ayuno en todo Judá. Y Judá se reunió para buscar ayuda del Señor; aun de todas las ciudades de Judá vinieron para buscar al Señor» (2 Cr 20:1-4).
«Y Ester les dijo que respondieran a Mardoqueo: “Ve, reúne a todos los judíos que se encuentran en Susa y ayunen por mí; no coman ni beban por tres días, ni de noche ni de día. También yo y mis doncellas ayunaremos. Y así iré al rey, lo cual no es conforme a la ley; y si perezco, perezco”. Y Mardoqueo se fue e hizo conforme a todo lo que Ester le había ordenado» (Est 4:15-17).
Extracto del ebook "Ayuno: ¿es relevante hoy?" escrito por Adriana Islas.
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