Maternidad, pantallas y límites
- Alejandra Jerónimo

- 17 abr
- 5 Min. de lectura

En el mundo de la era digital, mi hijo de 7 años con frecuencia me pregunta: «Mamá ¿a qué edad tendré mi primer teléfono celular?». Ante esta pregunta, mi respuesta siempre es la siguiente: «tendrás que esperar hasta que lo necesites realmente».
Sin embargo, a veces me pregunto: Hoy en día, el uso incontrolado de pantallas es denominado como una adicción, ya que afecta el funcionamiento cerebral del niño al igual que otras adicciones conductuales.
Algunos estudios nos informan que el manejo excesivo de videojuegos en línea, y el mal uso de dispositivos móviles y de redes sociales conducen a los niños y adolescentes a presentar episodios de angustia, ansiedad y depresión. Ellos son particularmente vulnerables debido a que, la corteza prefrontal, responsable de funciones ejecutivas como el juicio, la toma de decisiones y la resolución de problemas, no maduran completamente hasta poco más de los 20 años.
Nadar contracorriente
Es de suma importancia que, como madres, conozcamos las consecuencias del uso de pantallas, ya que nuestra labor es evitar que nuestros hijos las padezcan. ¡Es momento de nadar contracorriente y encontrar un equilibrio adecuado en una vida saturada de pantallas!
En Mateo 7:9-10, Jesús expresa que ningún padre es capaz de darle a su hijo una piedra en lugar de un pan. Por lo tanto, una madre piadosa y diligente no dejaría en las manos de su pequeño un dispositivo sin control.
Sin embargo, algo está ocurriendo, los padres se están desconectando emocionalmente de sus hijos al darles un celular con el único motivo de distraerlos para que no sean una molestia y así poder realizar sus deberes o quehaceres personales. Tristemente, no se detienen a pensar siquiera en las consecuencias que esto tendrá en el desarrollo de sus pequeños.
Quiero compartir contigo algunas consecuencias que el uso inadecuado de pantallas puede producir en niños y adolescentes.
Depresión
Trastorno del sueño
Dificultad en la atención e hiperactividad
Afectación en la salud visual
Retraso motor
Retraso en el lenguaje
Pérdida de habilidad social
¿Qué podemos hacer?
Nuestros hijos ya están viviendo en un mundo digital y será casi imposible apartarlos de este entorno. Es por ello que hoy quiero compartir contigo algunos consejos del libro «Criando hijos en un mundo saturado de pantallas», escrito por Eliza Huie.
Sé ejemplo de disciplina y buena educación digital
Los hechos siempre serán más importantes que las palabras, así que, como padres, debemos ser el ejemplo para nuestros hijos en el uso adecuado de los dispositivos, así como poner límites razonables para utilizar la tecnología de una forma correcta o apropiada a cada edad.
«Una mayordomía piadosa de la tecnología empieza con tu ejemplo». Por esa razón, tienes que cambiar tus propios hábitos en primer lugar. Empieza con pequeños actos como el dejar tu teléfono a un lado en una conversación.
Es importante que capacitemos a nuestros hijos con nuestro propio ejemplo, no le podemos pedir que vivan una vida con límites e integridad digital si nosotros no estamos haciendo lo mismo.
¿Cuándo darle un dispositivo electrónico a tu hijo?
Quizá esta es una pregunta que te haces con frecuencia, déjame decirte que la clave no es cuándo sino cómo. No creo que haya una edad en especial en la que nuestros niños estén listos porque, aunque lo estén, es importante ser una guía para ayudarles en el uso del dispositivo.
Un consejo de la autora antes mencionada, es que antes de darle un teléfono a tu hijo, puedas tener conversaciones sobre el uso, los límites, el costo, la información, la privacidad, la seguridad en línea y las tentaciones que pueden surgir de tener un teléfono.
«Las conversaciones sobre los límites son una parte importante del cómo». Los límites ayudarán a tu hijo a detenerse y a considerar si vale la pena o no mirar lo que no le conviene,. Los límites no son una cadena para tus hijos sino que están ahí para protegerlos y ayudarlos a ser sabios en el uso de las pantallas.
Recuerda: Tú eres la madre
«La tecnología nos lleva a pensar que podemos entregarnos a vicios anónimos, incluso de manera conceptual, sin ninguna consecuencia futura. El anonimato es donde el pecado florece, y es la mentira más generalizada de la era digital. Los “clicks” de nuestros dedos revelan las motivaciones oscuras de nuestro corazón, y tendremos que dar cuenta por cada pecado: por cada toque del ratón y cada “click”» (Tony Reinke).
Como madres, es nuestro deber criar a nuestros hijos estableciendo límites seguros y sabios. Y el mundo digital es un lugar en el que no podemos mantenernos al margen. Es claro que a nuestros hijos no les gustará o les costará entender algunas de las formas en las que los criamos y mucho más en relación al uso de pantallas, pero es necesario que seamos firmes porque nuestros hijos necesitan que actuemos como padres prudentes.
Conoce a tu enemigo
«La fragilidad de los corazones débiles y errantes transforma una herramienta potencialmente útil en un instrumento destructivo».
Bien, quizá el uso de dispositivos está creando conflictos en tu crianza porque no supiste cómo poner límites desde el inicio de su uso. Así que, sería importante reconocer ante tu hijo que has cometido un error, y que es bueno regresar e iniciar de una mejor manera.
Este será un buen momento para empezar a buscar la guía del Señor para actuar con sabiduría y discernimiento. Debemos ser conscientes que nuestro mayor enemigo es Satanás, quien busca destruir la obra de Dios en la vida de nuestros hijos, incluso a través de la tecnología.
«Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las fuerzas espirituales de maldad en las regiones celestes» (Ef 6:12).
¿Cómo disfrutar y usar las pantallas?
Antes usábamos reloj, despertador, radio, cronómetro, calculadora por separado, pero ahora, todo eso y más, lo tenemos en un teléfono celular. Lo cierto es que la tecnología nos hace la vida un poco más fácil. Así que, es importante que aprendamos a vivir con ella para disfrutarla y usarla de una manera beneficiosa. De hecho, sin la tecnología y el uso de las redes sociales, nosotros no podríamos llegar hasta ti, que estás leyendo esto.
Las pantallas juegan un papel importante en la extensión del Reino de Dios. Pero necesitamos ser sabias y darles un uso correcto y que glorifique a Dios. «Criar hijos que amen al Señor con todo su ser, incluído su uso de pantallas, les permite desarrollar una plataforma para el evangelio. En este mundo donde todo se grita a los cuatro vientos, tus hijos pueden enviar un mensaje de esperanza».
Las pantallas pueden ser de gran bendición cuando las utilizamos como un medio para profundizar en las relaciones y servirnos unos a otros.
Conclusión
Nuestros hijos necesitarán madres que estén dispuestas a pelear en integridad por ellos, y junto a ellos, en este mundo saturado de pantallas.
No es momento de distraernos, sino de enfocar nuestra mirada en lo eterno y buscar con sabiduría una vida equilibrada en el uso de la tecnologías.
Querida madre: ¡no te canses de hacer el bien! (Gá 6:9).

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Diseño: Gabriela Rodriguez / IG @dinohaurio




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